Este tipo de orquestas eran muy habituales en el siglo XVIII, donde era muy común realizar conciertos privados en las cámaras de los palacios reales.
Se llama orquesta de cámara a aquella formación que cabe en una cámara (habitación). Esta formación puede oscilar entre diez y veinticinco integrantes. Con menos de diez músicos no estaríamos hablando de una orquesta, sino de un grupo de cámara en el que la palabra orquesta se sustituye por el número de participantes: noneto (nueve músicos), octeto (ocho músicos), septeto (siete músicos), sexteto (seis músicos), quinteto (cinco músicos), cuarteto (cuatro músicos), trío (tres músicos) y dúo (dos músicos).
En la orquesta de cámara tienen cabida todos los instrumentos de cuerda: cuerda, viento madera, viento metal, y percusión. Sin embargo, podemos comprobar que por lo general las orquestas de cámara están formadas principalmente por cuerda y algún instrumento de viento madera, generalmente oboes y fagotes.
Una formación muy común de orquesta de cámara sería: 5 violines primeros, 1 contrabajo, 4 violines segundos, 2 oboes, 3 violas, 1 fagot y 3 violonchelos; es decir, un total de diecinueve músicos. Hay obras que requieren de algún otro instrumento de viento más o incluso percusión, pero la base de la cuerda es aproximadamente entre quince y veinte músicos.
También podemos encontrarnos obras en las que no hay instrumentos de viento y tan solo está la sección de la cuerda; en este caso seguiríamos hablando de orquesta de cámara, aunque no sería incorrecto hablar de orquesta de cuerda.
La evolución de la orquesta está muy ligada a la evolución de la historia, en la que cada vez se van a ir incorporando más instrumentos de viento, y por ello el cuerpo de la sección de la cuerda frotada va a ir aumentando en número.


Comentarios recientes